¿Por qué el confinamiento puede afectar a los niños? Nuestras expertas del Programa de Bienestar y Salud Mental nos amplían sobre esta y varias interrogantes, a la vez nos dan algunas pautas que podemos realizar en casa.

El confinamiento en casa a raíz del COVID-19 es una circunstancia anómala que altera el día a día de todas las personas que lo viven y puede generar malestar. En el caso de los niños los efectos negativos del confinamiento pueden ser superiores debido a una serie de elementos como pueden ser: Proceso del desarrollo, hábitos y rutinas, actividad motriz al aire libre, necesidad de interactuar con otros niños, etc.

  • Los niños están en proceso de desarrollo y dependen en mayor grado del entorno para regular sus emociones y sus conductas. Cuando este entorno cambia, como es en el caso del confinamiento,se podrá detectar con mayor probabilidad dificultades en la regulación emocional y conductual.
  • La necesidad de hábitos y rutinas: las rutinas y los hábitos ayudan a los niños a regularse, siendo especialmente sensibles a los cambios en los mismos. Por tanto, el confinamiento, el cual conlleva un cambio significativo en las rutinas y los hábitos, tendrá, con una elevada probabilidad, un impacto superior en los niños.
  • La necesidad de actividad motriz al aire libre: el movimiento es imprescindible para el desarrollo de los niños y les ayuda a regular las emociones.  La situación de confinamiento, sobre todo en entornos urbanos, limitará de forma significativa la posibilidad de los niños de moverse en espacios abiertos.
  • La necesidad de interactuar con iguales: la relación con otros niños es un elemento central en el día a día de estos, y este aspecto puede quedar claramente limitado durante el confinamiento.
  • La necesidad de situaciones de estabilidad y certeza. Para el desarrollo saludable de los niños es importante limitar las situaciones de inestabilidad y de incertidumbre, ya que les genera intranquilidad y desconfianza. La situación de confinamiento tiene estos componentes de incertidumbre que pueden provocar malestar en los niños.

¿Cómo prevenir las dificultades y actuar ante estas? Hoy compartimos algunas medidas de prevención y actuación que podemos realizar en cada uno de los hogares. 

  1. Tener en cuenta los aspectos positivos del confinamiento que se pueden utilizar para compensar los efectos negativos y prevenir posibles alteraciones. Algunos de estos cambios positivos serán:
  • La disminución del ritmo diario de los niños.
  • El aumento del tiempo de ocio.
  • El aumento del tiempo que los hijos pasan con los padres y los hermanos.

Habrá que aprovechar la situación de confinamiento para aumentar el tiempo que pasamos con los niños y la cantidad y calidad de la comunicación que establecemos con ellos.

Además de ello debemos mantener la estabilidad en los hábitos básicos, como también establecer un horario y rutinas diarias.

Puede ser útil realizar un horario visual donde aparezcan las actividades que realizarán a lo largo del día.Esto les puede motivar, implicar y poder consultar el horario con facilidad. Ejemplos de actividades de ocio: recetas, manualidades, rompecabezas, construcciones, mirar y leer cuentos, escuchar música y bailar, juegos de mesa, juego simbólico e imaginario. Ejemplos de actividades de autonomía: higiene personal, vestirse, recoger la habitación. Ejemplos de actividades de colaboración familiar: poner y quitar la mesa, ayudar a cocinar, poner la ropa en la lavadora y tender, limpieza, etc.

Estamos para ayudar y para ello ponemos a disposición de la población el conocimiento profesional de nuestras licenciadas en psicología llegando a varios lugares del municipio, gracias a los medios de sociales, incluyendo radio y televisión; sumándole a estos medios la atención personalizada línea de ayuda 100, donde nuestro Equipo de Salud atiende llamadas de la población, ya sea para ayuda psicológica o consulta médica.

Recuerda ¡No hay Salud Física, sin Salud Mental!

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