Si en condiciones normales, cuando cada uno se ocupa en sus rutinas y se puede salir a la calle, dos de las frases más repetidas por los padres de hijos adolescentes son “es agotador” y “no puedo más”, hoy te ayudaremos a sobre llevar y dar respuesta a varias interrogantes a través de nuestras expertas del Programa de Bienestar y Salud Mental.

¿Qué dirán ahora que unos y otros llevan encerrados juntos, las 24 horas del día, durante varias semanas? Si los conflictos con el hijo adolescente se consideran inherentes a esta fase del desarrollo, ¿cómo sobrellevar bien esta convivencia intensa a que obliga en confinamiento?

El confinamiento obliga a una convivencia más intensa entre padres e hijos. Pero, además, explica la psicóloga, es que las soluciones más razonables para reducir la conflictividad con los adolescentes, que serían salir a correr, a desgastar energía, y mantener ocupado el día con solo las obligaciones académicas, no dependen de las familias. El salir a correr o poder ejercitarse cambia mucho la situación y el ánimo de los jóvenes, pero por el momento no está permitido.

Vamos a mejorar el clima familiar, y para ello te compartimos algunas acciones que debes hacer:

Mother consoling crying daughter

Escucharlos: Hemos de tener en cuenta cómo miramos y qué esperamos de los adolescentes; ¿si los miro como que son haraganes e individualistas los voy a tratar así? Igual hay que escucharlos y darles voz para saber qué sienten, qué piensan, cómo ven la situación.

Darle espacio a puerta cerrada: a diferencia de los niños los adolescentes necesitan un espacio exclusivo para ellos, y favorece mucho la convivencia entender eso y respetarlo, dejarles el espacio y la soledad que necesitan.

Revisar normas y obligaciones: igual que no es bueno estar todo el día juntos, tampoco lo es estar todo el día encerrado, cada uno en su espacio. Por eso planteamos que hay que poner límites y normas, repartir tareas y espacios comunes para que todo el mundo contribuya al bienestar de los otros, limitar el uso de pantallas.

Platicar y buscar interacciones agradables: es necesario dirigirse a ellos para hablar de las rutinas, de por qué no ha hecho los deberes o recogido su cuarto. Y hemos de encontrar espacios de interacción positiva, de jugar a algo, de hacer alguna actividad divertida juntos que incluya ejercitarse.

Recuerda estamos para ayudarte a sobrellevar todos estos cambios de conducta que afectan nuestras relaciones en casa, y hacen del confinamiento un ambiente hostil lleno de sobresaltos que dañan nuestra salud.

Nuestra municipalidad mantiene una permanente preocupación ante la realidad actual, por lo que ha puesto al Departamento de Programas Sociales a disposición de la población llegando a varios lugares del municipio, gracias a los medios de sociales, incluyendo radio y televisión; sumándole a estos medios la atención de la línea de ayuda 100, donde nuestro Equipo de Salud atiende llamadas de la población, ya sea para ayuda psicológica o consulta médica.

No hay Salud Física, sin Salud Mental.

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