Hoy conmemoramos en el país el Día del Socorrista Voluntario, en honor a estos hombres y mujeres que brindan sus servicios a la po­blación ante las diferentes emer­gencias que presentan.

Sin duda alguno cada uno de ellos sienten un orgullo al pertenecer a la ins­titución, es gratificante ver con la disposición que realizan cada faena al prestar sus servicios a la población. De igual forma, es el momento propicio para ver las nece­sidades que hay en la sociedad, y que muchos más jóvenes se motiven a unirme al grupo de volun­tariado.

Queremos saludar en este día de manera muy especial, a los Voluntarios Porteños dedicándole al voluntario de Cruz Roja este espacio para poder hacer mención del valor y la calidad humanidad de sus socorristas jóvenes en su mayoría y no tan jóvenes, pero con un corazón dispuesto a dar, gracias a ustedes voluntarios que desde hace más de 40 años prestan servicio a nuestra gente.

No podemos dejar pasar este día desapercibido, llevamos ya 5 meses, un aproximado de 150 días atendiendo la emergencia por COVID-19; ha sido un año en el que ha tocado redoblar esfuerzos por el contratiempo que atraviese el país, podríamos decir el año más difícil de la historia y aun así hoy viven un día del socorrista diferente si, pero como el mismo entusiasmo y ese carisma que les caracteriza.

Para saber:

La primera evidencia de la Cruz Roja en Honduras al final del siglo XIX, por el registro que obra en la Cabecera Departamental de Yuscarán, Departamento de El Paraíso, sobre la cancelación de Cruz Roja, creada por los enfrentamientos que se dieron en el país, época en que se sucedían las llamadas “guerras intestinas”.

En años posteriores hubo intentos para crear, con permanencia indefinida, a Cruz Roja Hondureña; sin embargo, se registran dos fechas importantes, el 4 de Septiembre de 1937, fecha en que se organizan sus fundadores y el 24 de Septiembre del mismo año, en que toma posesión el primer Consejo Nacional que logra su reconocimiento legal a través del Decreto Ejecutivo No. 475 del 6 de octubre de 1937 y conocida como Cruz Roja Hondureña.

Conforme a su personería Jurídica, Cruz Roja Hondureña es reconocida por el Estado como una sociedad de socorro, voluntaria, autónoma, que trabaja con los vulnerables y que, en su función de auxiliar de los poderes públicos, apoya las acciones humanitarias del Estado para favorecer el mejoramiento de la situación de las personas afectadas por los desastres.

A %d blogueros les gusta esto: