Primero es importante que aprendamos que la empatía es la intención de comprender los sentimientos y emociones, experimentando de forma objetiva y racional lo que siente otro individuo, según nuestras psicólogas del Programa de Bienestar y Salud Mental la empatía hace que las personas se ayuden entre sí. Está estrechamente relacionada con el altruismo, es decir el amor y preocupación por los demás y la capacidad de ayudar. Cuando una persona consigue sentir el dolor o el sufrimiento de los demás poniéndose en su lugar, despierta el deseo de ayudar y actuar siguiendo los principios morales. La capacidad de ponerse en el lugar del otro, que se desarrolla a través de la empatía, ayuda a comprender mejor el comportamiento en determinadas circunstancias y la forma como el otro toma las decisiones.

La persona empática se caracteriza por tener afinidades e identificarse con otra persona. Es saber escuchar a los demás, entender sus problemas y emociones. Cuando alguien dice “hubo una empatía inmediata entre nosotros”, quiere decir que hubo una gran conexión, una identificación inmediata. Ponerte en los zapatos del otro

Ponte en los zapatos del otro “La empatía es un sentimiento moral que nos permite ponernos en el lugar del otro e imaginar cuál es la situación que viven en este momento”, explican las expertas.

Para poder simpatizar con los demás, nuestras psicólogas nos dan algunas recomendaciones:

  1. Infórmate: hay que tener muy claro quiénes son las personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, como los médicos y enfermeras, pero también personal de asistencia con víveres, personal de limpieza o policías, que corren un alto riesgo de contraer un contagio en los espacios donde trabajan.
  2. Conoce historias: si nosotros conocemos las historias de vida de la persona que se salvó, que narra el infierno que vivió con la enfermedad, la primera reacción que uno tiene es esconderse en el rincón más seguro de tu casa porque no te quieres contagiar.
  3. Simpatiza con el dolor ajeno: con su imaginación una persona puede ponerse en la posición del enfermo, del afectado o del médico que está siendo juzgado. Desde esa posición emitir un juicio del papel que vive la otra persona y al recuperar la posición cambia la mirada sobre la vivencia de esa persona.

Por ultimo y no menos importantes es necesario que sepas que hasta que hayas aprendido a ser tolerante con las personas que no siempre están de acuerdo contigo, hasta que hayas cultivado el hábito de decir alguna palabra cordial a aquellos a los que no admiras, hasta que te hayas formado el hábito de buscar lo bueno en los demás en lugar de lo malo, no podrás tener éxito, ni ser feliz.

Recuerda en tiempos de confinamiento tenemos una línea de ayuda psicológica 100, donde puedes llamar de forma gratuita y confidencial.

No hay salud física sin salud mental, cuidarnos es responsabilidad de todos #QuédateEnCasa.

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