La situación actual de estado de alarma sanitaria nos ha obligado a parar teniendo como consecuencia un impacto en nuestras vidas al tener que cambiar nuestro ritmo y nuestras rutinas. Este cambio forzoso tiene al mismo tiempo un impacto en nuestro estado emocional.

Nuestro personal de Bienestar y Salud Mental hoy se refieren al contacto social, asumiendo que es uno de los principales factores que se ha visto afectado con el confinamiento y la adaptación a la nueva situación en ocasiones puede resultarnos complicada. Hemos pasado de convivir con nuestra familia pocas horas al día a pasar 24 horas del día bajo un mismo techo. En el caso de las personas que viven solas han dejado de tener contacto directo diario ya se con los compañeros de trabajo, con la familia o con los amigos. Saber gestionar esta situación es una de las preocupaciones existentes.

Importante: Disponer de tiempo individual, tiempo compartido y el contacto con el exterior son las tres áreas que debemos intentar preservar para reducir el impacto emocional del confinamiento.

Tiempo individual: cuando convivimos con otras personas, compañeros de piso, pareja, hijos o padres es importante poder disponer de un tiempo personal individual. A pesar de que en ocasiones puede resultad difícil tener espacios donde poder estar a solas, es positivo que cada día, cada miembro de la familia pueda dedicar un tiempo a sí mismo, ya sea para hablar con amigos u otros familiares o realizar alguna actividad gratificante.

Tiempo compartido: debido al ritmo acelerado que solemos llevar en nuestro día a día habitual no disponemos del tiempo suficiente para compartir tiempo de calidad con nuestros seres queridos. El confinamiento puede ser una oportunidad para pasar más tiempo en familia y dedicarnos ese tiempo de calidad para conversar, jugar a juegos de mesa, cocinar juntos o dejar volar la creatividad.

Contacto con el exterior: estar confinados no significa no poder relacionarnos con los demás. En la era de las nuevas tecnologías y las redes sociales estamos ya acostumbrados a comunicarnos diariamente y de forma inmediata. Para reducir el sentimiento de soledad o aislamiento realizar una llamada por teléfono o una videollamada en vez de un mensaje de texto o un mensaje instantáneo puede ser de gran ayuda para seguir fomentando el contacto con aquellas personas que más nos importan. Aplicaciones que te permiten realizar videollamadas en grupo. Al mismo tiempo, algunas redes sociales también ofrecen esta opción.

Poder preservar estas tres áreas será de gran ayuda para sobrellevar la situación e intentar que el impacto emocional que implica el confinamiento sea menor.

En tiempos de confinamiento tenemos una línea de ayuda psicológica 100, donde puedes llamar de forma gratuita y confidencial. Recuerda No hay salud física sin salud mental, cuidarnos es responsabilidad de todos #QuédateEnCasa.

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